Ausentes con aviso
Cuando se va alguien cercano a mis queridos, no puedo evitar acordarme de mis muertos.
Todos tenemos los nuestros, no sé que haría a los míos especiales.
De los míos, sobre todo, recuerdo a uno, que todos los 16 de marzo lleva una mension especial acá, el armario, buen tipo, sabio, o a mi me lo parecía, me llevaba unos años, largos, hay algo en mi persona que me hace entender siempre más claramente los códigos d ela gente más grande...
El Armario tenía de particular, entre otras cosas, que había encontrado al amor de su vida a una edad relativamente temprana, y realmente fue el amor de su vida, ambos murieron amando al otro (incluso quizás murieron de amor)
La falsedad inherente al ser humano, la falta de huevos para decir las cosas clara y directamente me afecta, como a todos yo trato de ser sincero, simple, directo, muchas veces no me sale, o peco de demaciado directo, de calquier manera, me gusta ser así, simple, directo. El era así, yo lo recuerdo así me alegro de hacerlo así, de no poder bajarlo del pedestal... El era un masacote de sinceridad y trnasparencia que golpeaba como una trompada, conocía a cada uno de sus clientes, sabía qeu buscaba cada persona con solo verla, quizás por eso se llevaba como se llevaba con Dulcinea, el amor de su vida, muchas veces uno los veía separados, cada uno en un rincón del lugar de turno, hablando con cualquier otra persona, pero si uno preguntaba, ambos sabían donde estaba el otro, los podías esconder a uno del otro y ellos sabían encontrarse.
Otro que me pesa en estos días tan especiales es Moncho, grandote, todo grandote, alegre... casi diriamos un gigante amistoso, se fue muy temprano, dejó una vida a medio hacer, en construcción, un profesor me dijo una vez que un artista nunca muere sin haber terminado todsa sus obras... moncho nos dejó muchas a medio camino.
Los dos se fueron, uno se llevo el amor a cuestas, al otro el amor lo estaba esperando.
No soy particularmente creyente pero me gusta pensar que para ellos hay un algo más allá donde la están pasando bomba, con sus molinos, sus gigantes, acá, nosotros seguimos en carrera.
Quizás el post está un pco mezclado, o no es claro, la verdad no me importa.
Sergio Avello un artista murió anoche, tuve la suerte de concoerlo, gracias a mi vieja, mi vieja era amiga suya, y de su familia.
Sus seres más cercanos pudieron despedirse en vida, otros, como mi vieja, noo pudieron, pero igual, se despidieron, como pueden, lo siguen despidiendo, yo hoy brindo por mis muertos y los despido, y a los de ustedes, lectores y amigos.
Salud!


2 Voces:
Que trsite es la vida a veces....no? Que triste es la muerte...
la muerte no es triste, si algo, deja "saudade" eso quería marcar de alguna manera.
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