Frutillas
Con esto musicalizamos
Vino, él, y me contó un cuento, y así empieza:
Ella es mujer, mujer completa...
Él es un hombre, un hombre que se mira al espejo y empieza a reconocerse...
Ella sueña con él, su aroma, su sexo... Él la extraña, dice, sueña con ella.
En el día a día no dejan de distraen, comparten secretos, se pisan el día, el uno al otro, pasan compartiendo las torturas y las comodidades de cada día... Por la noche se relajan juntos, dice el, disfrutándo la distancia, y es que ella vive lejos, no demasiado, lo suficiente para notar esa distancia, y que las 20 horas que pasan hablando sean más sabrosas.
El sexo les gusta, lo disfrutan y se sueñan, una y otra vez, a veces se dibujan los sueños el uno al otro, otras, comparten los que sueñan por separado.
Él me confesó que cuando la sueña amanece con sabor a frutillas en la punta de la lengua, y el olor a tierra mojada y frutillas clavado en la nariz.
Él piensa buscarla y curarle el aburrimiento y enseñarle a oler las frutillas los días de lluvia.


5 Voces:
La sensualidad de la frutilla pasa por la brevedad del bocado.
Muy bueno. Hermoso final
Lindo, en especial el detalle de los sabores durante los sueños, son importantes, los hacen más reales aunque muchas veces no sean agradables.
el sabor de un sueño, no siempre es el amargo, la buena compania y los anelos de exito, generan los dulces sabores de los sueños!
me gustó el tema del amor a distancia resuelto con la busqueda del ser amado, como un rescate. Muy dulce!
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